Evalúa mejor tus fotos, usa el histograma (Parte I)

Jon Díez Supat Lecciones de fotografía 2 Comments

Por muy buena vista que creamos tener, lo cierto es que nuestros ojos no son capaces de evaluar con precisión todos los matices de luz y color que hay en una fotografía. A veces vemos el resultado de nuestra última captura en la pequeña pantalla de la cámara, la encontramos estupenda y creemos que hemos logrado la exposición adecuada. Pero fiarnos sólamente de lo bien que luce la foto en el visor LCD puede hacer que nos desilusionemos posteriormente delante de la pantalla del ordenador y tengamos que invertir  mucho tiempo retocando una iluminación imperfecta o, lo que es peor, puede conducir a que demos por buenas algunas fotografías en las que se podría haber sacado muchos más detalles si hubiéramos expuesto bien los tonos más oscuros o más iluminados.

Una gran herramienta para compensar las limitaciones de nuestros ojos y averiguar si una foto esta excesivamente clara o demasiado subexpuesta es el histograma. El histograma es un gráfico de barras que muestra la cantidad de sombras, tonos medios y de luces  presentes en una fotografía. Es una funcionalidad habitual en la mayor parte de cámaras réflex y compactas avanzadas y cualquier software de revelado o retoque fotográfico incluye la visualización de este gráfico.

Histograma en cámara Nikon

 

El histograma representa en su eje horizontal el grado de luminosidad, desde el negro total a la izquierda al blanco puro a la derecha, y en su eje vertical el número de píxels con dicha luminosidad. Si la foto es oscura, la cresta más alta del gráfico se situará hacia la izquierda. Si predominan los tonos claros la cresta se situará cerca del extremo derecho. Muchos programas, como el Adobe Lightroom usado en el siguiente ejemplo, tienen la posibilidad de visualizar en el histograma  la combinación de los canales de color RGB (rojo, verde y azul).

 

Ejemplo de histograma de foto oscura, de otra foto con mayor gama lumínica y de otra con una zona de luces amplia.

Si aprendemos a interpretar correctamente este batiburrillo de  curvas, estaremos muy capacitados para evaluar con bastante precisión si nuestra captura está correctamente expuesta. En la primera fotografía del ejemplo de arriba observamos que las barras se agolpan en el lado izquierdo del histograma, dando como resultado una foto muy oscura. Es más, observamos que la cresta del gráfico se sitúa en el extremo izquierdo, lo que indica que hay gran cantidad de píxeles cuya luminosidad es cero: totalmente negros. Esto muchas veces indica que la fotografía está subexpuesta, pero en el caso que nos ocupa podemos decir que la exposición es correcta porque la intención expresiva es rodear de oscuridad total la tenue luz de la farola. En la primera foto del siguiente ejemplo no podríamos decir lo mismo:

Foto quemada a la izquierda y con histograma corregido a la derecha.

Aunque a primera vista el resultado nos pueda parecer satisfactorio, la realidad es que la foto está quemada. Vemos que la cresta del histograma está bien pegada al extremo derecho del gráfico, indicando que una buena cantidad de píxels tienen una información de blanco puro. Y no hay una intención expresa de dejar el fondo blanco, nos interesa el máximo detalle.

Con el software de edición fotográfica adecuado podemos recuperar muchos matices de las luces que van a enriquecer bastante la toma final, como podemos ver en la segunda fotografía. Bajando la exposición, la curva del histograma  se desplaza a la izquierda y su punto más alto ya no está pegado en el extremo, con lo que hemos reducido los píxels totalmente blancos al mínimo.En la pantalla se puede observar como las zonas de luces altas muestran mucha más textura. Si observáramos la fotografía en  papel impreso a un buen tamaño la diferencia sería muy notable.

Para corregir estas fotos mal expuestas y recuperar las zonas incorrectamente iluminadas, se puede utilizar un programa de postproceso como el Lightroom/Camera Raw, Bibble o Aperture y jugar con los valores de exposición, brillo, contraste,  recuperación de luces/sombras y las curvas de tonos. Sin embargo, el software tiene las limitaciones que marca la propia cámara.

Si una fotografía está muy subexpuesta o sobreexpuesta, habrá información que será imposible de recuperar. Es por ello que debemos jugar con el histograma del visor de la cámara y prestarle mucha atención en las tomas con iluminación complicada.  Es mucho más fácil , efectivo  y gratificante corregir la exposición en el momento de disparar que hacerlo en el ordenador más tarde.

En los próximos días seguiremos hablando del histograma y aprenderemos a entender un poco más toda la información que nos ofrece.

Artículo posterior: Evalúa mejor tus fotos, usa el histograma (Parte II)