Nikon se ‘desespeja’: V1 y J1, ¿es ésta la revolución mirrorless?

Jon Díez Supat Noticias 1 Comment

Nikon ha dado el pelotazo esta semana con el lanzamiento de su nuevo sistema Nikon 1 de cámaras sin espejo de objetivos intercambiables.La V1 y la J1 -esta última sin visor y algo más pequeña en tamaño y rendimiento- son los nombres de los dos nuevos cuerpos de 10 megapixels que inauguran la nueva montura CX de la multinacional japonesa. Llegan  acompañadas de cuatro lentes para cubrir las necesidades fotográficas más básicas: zoom standard, telezoom, zoom todo-terreno y una focal fija angular luminosa. Para reducir dimensiones (y costes) Nikon se atreve con un sensor de diseño propio con un tamaño de  13,2×8,8mm ,  que es más pequeño que el usado en el sistema 4/3 y que tiene un factor de recorte de x2,7.

 

Otro sistema mirrorless más, podríamos decir… No obstante, en sus comunicados la firma japonesa ha hecho mucho hincapié en diferenciar sus vástagos de la competencia. La nota de prensa de Nikon Europa abunda en descripciones como “revolucionario”, “increíblemente poderoso”, “permitirán captar imágenes nunca imaginadas”, “tecnología de vanguardia” y un feeling generalizado de que estamos ante la noticia del siglo en cuanto a fotografía se refiere. Nada nuevo bajo el sol, la maquinaria de marketing hace su trabajo… Pero, ¿qué podemos extraer de las afirmaciones de Nikon y de las primeras muestras publicadas en la red?

 

Si hay algo de realmente revolucionario en las dos nuevas cámaras son su cerebro EXPEED 3. El nuevo procesador de doble núcleo realiza su trabajo a velocidad de vértigo: con la V1 hasta 60 fotogramas por segundo con el enfoque fijo y a 10fps enfocando, pudiendo almacenar hasta 30 fotografías sin despeinarse. El obturador electrónico alcanza la sorprendente velocidad de 1/16,000seg y el sistema de autoenfoque híbrido, sobre el papel, desempeña su función de una manera tremendamente efectiva hasta el punto que los de Nikon declaran que será “el más rápido del mundo”.

 

Menos vanguardista pero muy digno de reseña es el visor electrónico que incorpora la V1 de 1,4 megapixels de resolución, una característica imprescindible para muchos poseedores de réflex digitales que tienen fobia a enfocar con una pantallita. La mayor parte de la competencia en este sector prescinde de esta característica o la tiene en forma de caros y aparatosos añadidos.

 

En cuanto al vídeo las nuevas Nikon 1 se ponen a la altura de la competencia ofreciendo Full HD a 1920×1080/60i. Muy interesante es su capacidad de poder disparar fotos durante la grabación y detalles como la disponibilidad de conexión a micrófono externo.
Como “característica innovadora” se presenta al Selector de foto inteligente, una función que tal como la describe la nota de prensa de Nikon no parece más que una contribución al aumento del analfabetismo fotográfico. Con un klik en el botón, la cámara hace 20 capturas y mediante una serie de complicados algoritmos y de intuición virtual presenta las cinco mejores fotos “según las expresiones faciales, la composición y el enfoque”. La cosa podrá tener su utilidad, pero desde luego quita buena parte de la emoción, el placer y el arte de fotografiar al confiar tus habilidades al cuidado de un atajo de chips. No mola.

 

Pero hablemos de cómo salen las fotos con estos nuevos artefactos, pues el resultado final es lo que más importa. El sistema Nikon 1 parte con el handicap  del tamaño de su sensor, aproximadamente la mitad que el presente en sistema micro 4/3. A priori, esto redunda en mayor densidad de píxeles y peor calidad de imagen, sobre todo con disparos con luz escasa. No obstante, los de Nikon han sido bien prudentes dando a la J1 y a la V1 una resolución comedida de 10 megapixeles, lo  que facilita el trabajo a un sensor pequeño.

 

Viendo esta gráfica advertimos que muy bien habrán tenido que hacer su trabajo los ingenieros nikonianos para que el sistema 1 pueda competir con las cámaras micro 4/3 o las NEX de sensor APS-C de Sony. Las imágenes que poco a poco van goteando en la red son algo contradictorias y llaman a la prudencia antes de lanzar un veredicto, aunque podemos decir que la gran mayoría de fotografías fuera de estudio y con iluminación diurna lucen bastante bien. Lo que advertimos de manera más evidente es la suavización de la imagen y pérdida de detalle en las fotografías a ISOs altos, lo que puede ser el talón de Aquiles de este sistema Nikon 1.

 

 

Como conclusión, volveremos a la pregunta original, ¿es ésta la revolución mirrorless? Desde luego la J1 y la V1 tienen ingredientes para triunfar y excelencias técnicas en las que sí sorprenden a la competencia: la velocidad de procesamiento y autofocus, sorprendentes ráfagas de 60fps, el visor electrónico excelente de la V1, la posibilidad de disparar fotos durante la grabación de vídeo… pero, ¿es suficiente?

 

El mayor lastre del sistema 1 puede ser su sensor, posiblemente demasiado pequeño. Esto dificulta el juego con pequeñas profundidades de campo y determina por completo el rendimiento a altos ISOs y el límite de megapixels de los cuerpos, aunque esto último no nos parezca gran impedimento: 10 megapixels son suficientes para grandes ampliaciones.

 

Un sensor pequeño podría ser beneficioso en cuanto a reducción de tamaño, pero la V1 es bastante mayor en cuanto a dimensiones en comparativa con una cámara con un sensor el doble de grande como la Olympus E-PM1. Podría dar como resultado un precio de los cuerpos mucho más reducido ya que el sensor  es el componente más caro de las cámaras. Pero no, la J1 fija su precio de salida en 650$ mientras que la V1 se dispara a los 900$, ambas con el objetivo kitero 10-30mm incluido. No parecen precios para cámaras de iniciación precisamente, ¿a qué público quiere dirigirse Nikon con la V1? Visto lo visto, hay alternativas que se nos antojan tan tentadoras o más, y mucho más asequibles.

 

¿Triunfará este sistema de cámaras sin espejo de objetivos intercambiables de Nikon? Sí, porque es Nikon ¿Será suficiente para frenar el enorme crecimiento de la competencia? Esa cuestión genera muchas más dudas.